Ella es una chica diferente,
rara como dirían algunos.
Le gusta pasar desapercibida,
ir dando tumbos por la ciudad
sin que nadie se fije en ella.
Le angustia sentirse observada,
los cruces de miradas y,
las sonrisas inesperadas.
Le entra pánico,
se le paraliza el cuerpo
y sueña con desaparecer,
en medio de la nada.
Ella parece una chica dura,
fuerte.
De las que no les dan miedos las alturas,
ni vivir a contra corriente.
Pero tiene un corazón dulce
que solo quiere ser amado y mimado.
Le gustan los atardeceres,
la música y los libros.
Le apasiona soñar,
imaginarse viviendo mil historias
y protagonizar cuentos de hadas.
Aunque en realidad,
ella ya es una.
Su mirada es penetrante,
de esas miradas que jamás olvidas por mucho que cierres los
ojos.
Siempre sonríe,
aunque por fuera su rostro sea serio.
Debe aparentar madurez y dureza,
aunque en el fondo
sueña con desmelenar esa preciosa cabellera ondulada.
Ella cree tener una maldición,
pero no sabe que en realidad todos la envidian por ello.
Tiene un don,
el don de enamorar a primera vista.
No necesita sonreír,
ni mirarte a los ojos.
Al menos,
conmigo lo logró.